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Terra
La Coctelera

I hope that i don't fall in love with you

Well I hope that I don't fall in love with you
'Cause falling in love just makes me blue,
Well the music plays and you display your heart for me to see,
I had a beer and now I hear you calling out for me
And I hope that I don't fall in love with you.

Well the room is crowded, people everywhere
And I wonder, should I offer you a chair?
Well if you sit down with this old clown, take that frown and break it,
Before the evening's gone away, I think that we could make it,
And I hope that I don't fall in love with you.

Well the night does funny things inside a man
These old tom-cat feelings you don't understand,
Well I turn around to look at you, you light a cigarette,
I wish I had the guts to bum one, but we've never met,
And I hope that I don't fall in love with you.

I can see that you are lonesome just like me, and it being late,
You'd like some some company,
Well I turn around to look at you, and you look back at me,
The guy you're with has up and split, the chair next to you's free,
And I hope that you don't fall in love with me.

Now it's closing time, the music's fading out
Last call for drinks, I'll have another stout.
Well I turn around to look at you, you're nowhere to be found,
I search the place for your lost face, guess I'll have another round
And I think that I just fell in love with you.

Get up, stand up

Get up, stand up: stand up for your rights!
Get up, stand up: stand up for your rights!
Get up, stand up: stand up for your rights!
Get up, stand up: dont give up the fight!

Preacherman, dont tell me,
Heaven is under the earth.
I know you dont know
What life is really worth.
Its not all that glitters is gold;
alf the story has never been told:
So now you see the light, eh!
Stand up for your rights. come on!

Get up, stand up: stand up for your rights!
Get up, stand up: dont give up the fight!
Get up, stand up: stand up for your rights!
Get up, stand up: dont give up the fight!

Most people think,
Great God will come from the skies,
Take away everything
And make everybody feel high.
But if you know what life is worth,
You will look for yours on earth:
And now you see the light,
You stand up for your rights. jah!

Get up, stand up! (jah, jah!)
Stand up for your rights! (oh-hoo!)
Get up, stand up! (get up, stand up!)
Dont give up the fight! (life is your right!)
Get up, stand up! (so we cant give up the fight!)
Stand up for your rights! (lord, lord!)
Get up, stand up! (keep on struggling on!)
Dont give up the fight! (yeah!)

We sick an tired of-a your ism-skism game -
Dyin n goin to heaven in-a jesus name, lord.
We know when we understand:
Almighty God is a living man.
You can fool some people sometimes,
But you cant fool all the people all the time.
So now we see the light (what you gonna do? ),
We gonna stand up for our rights! (yeah, yeah, yeah!)

So you better:
Get up, stand up!(in the morning! git it up!)
Stand up for your rights! (stand up for our rights!)
Get up, stand up!
Dont give up the fight! (dont give it up, dont give it up!)
Get up, stand up! (get up, stand up!)
Stand up for your rights! (get up, stand up!)
Get up, stand up! ( ... )
Dont give up the fight! (get up, stand up!)
Get up, stand up! ( ... )
Stand up for your rights!
Get up, stand up!
Dont give up the fight!

Llega la ecuación imposible: despido libre y feliz

El inglés es un idioma camaleónico, en el que es frecuente pegar trozos de palabras para dar nombre a nuevos fenómenos y multiplicar así su popularidad. Spanglish, brunch (mezcla de breakfast, desayuno, y lunch, almuerzo) o Bollywood son hallazgos que han saltado todas las fronteras. En los salones políticos y académicos ha hecho fortuna en los últimos años otro de esos frankenstein lingüísticos: flexicurity. O, en su trasplante sin anestesia al español, flexiguridad. Simboliza la pretensión de Bruselas de diseñar políticas que contenten a un tiempo a empresarios (flexibilidad) y a trabajadores (seguridad), el anhelo de responder al embate de la globalización sin perder las señas de identidad del modelo social europeo. ¿Demasiado idílico?

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En Dinamarca, el despido es gratis y los parados cobran el 90% de su salario

Bruselas propone más formación a cambio de contratos más flexibles

La estrategia, apoyada en los logros de algunos países, recibió la bendición de los Veintisiete en diciembre, una declaración de buenas intenciones de sindicatos y patronal europeos e, incluso, la adhesión del PSOE y el PP, en una llamativa excepción a su duro enfrentamiento electoral. Pero la decisión de la UE de permitir la ampliación de la semana laboral hasta las 60 horas ha roto el hechizo. Las enmiendas de la militancia socialista para que se elimine la apuesta por la flexiguridad en la ponencia del próximo congreso del PSOE es buen termómetro de que la desconfianza aumenta. Los críticos creen que bajo los buenos propósitos se esconde un intento de ganar competitividad a costa de derechos laborales.

La flexiguridad se define en muchos casos a partir de Dinamarca, el mejor ejemplo de que lo que en otros países se cree incompatible puede mezclarse con éxito. Vanessa Alsina es una estudiante barcelonesa de 25 años que ha enlazado contratos temporales en un supermercado o en un aeropuerto. Hasta aquí nada extraño. Pero Vanessa, como sus compañeros universitarios, recibe cada mes unos 600 euros sólo por estudiar. O mejor dicho, 4.500 coronas danesas. Ahora trabaja a tiempo parcial en un banco internacional de inversiones en Copenhague, algo que tiene mucho más que ver con el máster en estudios asiáticos que cursa. "Conseguir este empleo es complicado, pero otros trabajos no, todo son facilidades", explica.

Dinamarca no es sólo el país de la UE con menor tasa de paro (2,7%), sino también en el que más se cambia de empleo -un 30% de los trabajadores lo hace cada año-. A los empresarios daneses despedir les sale gratis (en casi todos los casos sólo se exige un aviso tres meses antes). Y los parados daneses reciben un generoso subsidio (90% del salario durante cuatro años, con un tope de 2.000 euros al mes). "Lo mejor de la situación danesa es que los ciudadanos tienen mucha confianza en cómo funciona su mercado laboral y que no temen a los cambios de empleo", mantiene Ton Wilthagen, profesor de la Universidad de Tilburg, en Holanda.

Wilthagen forma parte del grupo de expertos de la Comisión Europea para impulsar esta estrategia y es uno de los principales teóricos de la flexiguridad. "Lo llamemos como lo llamemos, lo que necesitamos en Europa es fortalecer las capacidades de personas y empresas para afrontar de forma adecuada las presiones de la globalización, el cambio tecnológico y el envejecimiento", defiende.

Sólo un 3% de los daneses sitúan el paro como una de sus tres principales preocupaciones, un porcentaje que en España ronda el 40%. Más del 70% de los daneses creen que es bueno cambiar de trabajo con frecuencia, el doble que en la vecina Alemania. Pero hay otras muchas piezas en el mecano danés. Vanessa da más pistas: "Los daneses tienen hijos en la Universidad, no es raro ser padre con 25 años". A los estudiantes que son padres les doblan el subsidio, el permiso de maternidad supera las 50 semanas (16 en España); y la red de guarderías garantiza la atención a los bebés desde los seis meses.

La inmensa mayoría de los parados daneses logra trabajo en pocos meses. No sólo se benefician de un potente sistema de intermediación, sino también del rédito de continuos cursos de formación mientras trabajan: viven en el país avanzado que más gasta en políticas de empleo (4,3% de su PIB). "Dinamarca tiene los impuestos más elevados de Europa, que les permite, además de subsidios de paro generosos, un gasto social equivalente al 30% del PIB, ¿España está dispuesta a hacer esa revolución?", pregunta Antonio Lettieri, presidente del Centro Internacional de Estudios Sociales, en Roma. A tenor de las estadísticas, la respuesta sólo puede ser negativa. España es uno de los países desarrollados con menor presión fiscal (36,7% del PIB).

"Mis investigaciones sugieren que el modelo danés puede no ser apropiado para países con altas tasas de desempleo, déficit público o bajos impuestos", explica Jianping Zhou, economista del Fondo Monetario Internacional (FMI). Zhou destaca el atractivo de la estrategia de flexiguridad para los políticos europeos: "Permitiría plantear reformas muy necesarias sin provocar la oposición inmediata de los sindicatos".

Pero el analista del FMI sostiene que el coste económico de elevar el subsidio de desempleo o de financiar las políticas de formación a niveles daneses sería insostenible para las cuentas públicas españolas. La única opción, aunque muy improbable vistos los discursos políticos de PSOE y PP, sería un alza notable de impuestos. Zhou la descarta porque su primer efecto sería retraer la actividad económica. "La flexiguridad en España sólo tendría sentido si primero se desarrolla la parte de la flexibilidad, se rebaja el paro y sube la productividad, para luego introducir aspectos de seguridad laboral poco a poco", sostiene.

"En Europa ya hay suficiente flexibilidad, el riesgo está en la precariedad, que reduce la productividad y deteriora las condiciones de vida", rebate Lettieri, antiguo sindicalista. El mensaje que el analista del FMI lanza sin ambages es, precisamente, lo que más temen los sindicatos españoles. "Cualquier cambio normativo para facilitar el despido tiene efectos inmediatos y ciertos, mientras que las políticas para mejorar la formación y la intermediación son de largo plazo", indica Lola Liceras, secretaria de Empleo de Comisiones Obreras, que da por hecho que ningún Gobierno subirá la prestación por desempleo. "A diferencia de las pensiones, eso tiene mala prensa".

"Podemos hablar de cómo organizar el trabajo, de movilidad geográfica o funcional, si eso tiene contrapartidas de formación, de conciliación familiar, y siempre en la negociación colectiva", aclara Liceras. "No vamos a pasar es por desregular más la contratación o abaratar el despido, lo que hay que hacer en España es reducir la flexibilidad externa", remacha Toni Ferrer, secretario de Acción Sindical de UGT.

Ferrer hace referencia a uno de los rasgos más distintivos del mercado laboral español: la alta proporción de trabajadores (más de un 30%) con contratos temporales. Aquí los mileuristas son legión y la posibilidad de optar a algún tipo de formación casi nula. "Para un tercio de los trabajadores en España el despido ya es gratis", recalca el dirigente de UGT. Y recuerda que la Comisión Europea también incluye como ejemplo de flexiguridad el acuerdo del Gobierno español con sindicatos y patronal para ampliar la subvención a las empresas que transformasen contratos temporales en fijos. Una buena muestra de lo anchas que tiene las espaldas esta estrategia.

"Es un concepto resbaladizo, con el que se retoman cosas de las que ya se hablaban en los noventa", concede Manuel Sanchís, profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Valencia. Sanchís, funcionario en excedencia de la Comisión Europea, participó en aquellos debates. "Lo mejor de la idea actual es que la Comisión ha optado por una coordinación suave, recoge las mejores prácticas para que sirvan de ejemplo, no impone ninguna fórmula", explica Sanchís.

Además del modelo danés y el acuerdo español, entre esas prácticas ejemplarizantes la Comisión incluye medidas tan diversas como la ley holandesa de 1999 que limitó el uso consecutivo de contratos temporales o la norma checa que recorta ayudas si no se busca trabajo de forma activa.

"Cada país tiene que encontrar su solución, en España quizá se pueda dotar con más dinero la prestación de desempleo a cambio de reducir el tiempo de cobro. Y desde luego hacer formación en el puesto de trabajo, que aquí apenas se hace. En Finlandia apostaron por eso y luego salen cosas como Nokia. La idea es mejorar las habilidades para tener más opciones", abunda.

"La formación es vital, es lo que hace libre al trabajador", añade Francisco Aranda, presidente de la agrupación de empresas de trabajo temporal (Agett). "Todo debe hacerse como resultado del diálogo social, pero tenemos que adaptar el mercado laboral, si no el tren de la globalización nos va a coger", afirma.

"La globalización se puede hacer de muchas maneras, ésta sólo busca la degradación de los derechos de los trabajadores", replica Antonio Baylos, catedrático de Derecho del Trabajo de la Universidad de Castilla-La Mancha. Para Baylos la flexiguridad "pone el centro de gravedad en la rebaja de las garantías del despido". Y la decisión de ampliar la semana laboral a 60 horas o las sentencias que permiten a las empresas de la UE pagar a trabajadores de Europa del Este según los convenios de sus países de origen, es "una muestra de la deriva de la Comisión en este debate".

"Es muy difícil equilibrar flexibilidad y seguridad cuando los salarios son tan bajos y hay una temporalidad tan alta", mantiene Faustino González, catedrático de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona. González rescata de la idea el empeño de destinar más dinero a la formación y crear sistemas de intermediación públicos más potentes. Y da nuevas razones para relativizar las comparaciones. Dinamarca saca ventaja también en diálogo social: los sindicatos y la patronal daneses firmaron en 1899 el primer convenio colectivo del mundo; el 80% de los trabajadores está afiliado a algún sindicato (en España, no llega al 15%).

A González también le escaman las última decisiones de Bruselas. "Al dejar la opción de llegar a 60 horas semanales a una decisión del trabajador y la empresa se debilita la perspectiva colectiva. ¿Qué poder de negociación tiene un empleado solo ante la sugerencia de que trabaje 60 horas? La empresa siempre le podrá recordar que en la puerta tiene mucha gente que querría su puesto".

En unos días, un grupo de altos funcionarios se reunirá en España con el Gobierno y los agentes sociales para analizar los avances en esta estrategia de flexibilizar el mercado de trabajo y dar más seguridad a los trabajadores. Pero este frankenstein ahijado por el lenguaje burocrático de Bruselas tiene problemas de credibilidad. "Como diría un castizo, sorber y soplar a la vez no puede ser", sintetiza Ferrer. "No está claro si lo que se quiere extender es el modelo danés o el modelo británico, que incentiva la disponibilidad a trabajar con bajos subsidios y despidos baratos", cuestiona González. Una idea que suena marciana en Copenhague. "Aquí, en la típica conversación de bar, se quejan de que los impuestos son muy altos. Pero los daneses están muy orgullosos de su sistema: viajan mucho y comparan", concluye Vanessa.

Reportaje extraido de El País (27/06/2008), por Alejandro Bolaños

Los otros resultados

Ahora que ya, por fin, se han pasado las elecciones, y tenemos definidos quienes van a ser los próximos <censored> que nos van a chupar en estos cuatro años, voy a dar un motivo, de los miles que hay, por el que creo que es una pérdida de tiempo votar. El tema es que por culpa de las circunscripciones provinciales, resulta que CiU, con 689.297 votos (con el 90% escrutado) saca 10 diputados e IU, con 893.879 votos, saca 3... Que habrá a quien le parezca justo, pero desde luego a mí no...y mientras la Ley Electoral no se cambie, mi voto se quedará en casa.

PD En Salamanca, con el 96,89% de los votos escrutados, el resultado ha sido el siguiente:

PP 121.085 54,54%
PSOE 86.769 39,09%

Luego que si el alcalde nos sube los impuestos, perdona deudas millonarias, y arruina la ciudad... Cada uno tiene lo que se merece

Fragmentos de cultura política

La acción de votar no cambia las decisiones políticas ya escogidas de antemano. No cambia tu vida.
El voto nulo no se tiene en cuenta para los resultados.
El voto blanco no va para la mayoría, pero la favorece.
La abstención no cuenta electoralmente.

De cara a las elecciones, la ciudadanía puede:

1. abstenerse, 2. dar un voto nulo, 3. votar en blanco o
4. votar a un partido político.

¿Qué es la abstención?

Consiste en no ir a votar. La Ley Electoral no la contempla, es decir, no cuenta para los resultados. Los medios de comunicación y los partidos políticos suelen interpretarla como apatía o confianza en el sistema. Tampoco se encuentra ninguna figura denominada abstención es decir, que la abstención queda como algo pasivo y no como algo activo. Las cifras son constantes desde los años 80, entre el 33 y el 45% de abstención.

Consecuencias: la abstención de forma aislada no tiene repercusión política. Para que no sea interpretada como conformismo o desgana, debe de ir impulsada por una campaña que haga llegar un mensaje a la clase política y a la población, cuestionando la validez del sistema electoral como forma de delegar nuestras responsabilidades en un grupo privilegiado, alejado de nuestra realidad y que manipula nuestros derechos.

¿Qué es el voto nulo?

Es un voto mal realizado en unas elecciones, no es válido para el recuento electoral, por lo tanto no entra en éste. Son varias las circunstancias capaces de anular un voto: incluir una papeleta no oficial, incluir varias papeletas de candidatos distintos para el mismo cargo, incluir insultos en la papeleta, etc. Es interpretado como un error sea o no la intención de la persona manifestar descontento. A diferencia del voto en blanco, el voto nulo no es “institucional” (en algunos países existe una casilla para votar en blanco, pero nunca voto nulo). Es decir, no se elige una de entre las diferentes opciones que da una determinada elección, sino todo lo contrario.

Consecuencias: el voto nulo de forma aislada no tiene repercusión política y es interpretado como un error. Para que tenga un valor político, debe de ir impulsado por una campaña que haga llegar un mensaje a la clase política, o que cuestione la validez del sistema electoral como forma de delegar nuestras responsabilidades en un grupo privilegiado alejado de nuestra realidad y que manipula nuestros derechos.

¿Qué es el voto en blanco?

La Ley electoral recoge la opción de votar en blanco, que no es más que depositar un sobre vacío en las urnas. A diferencia del voto nulo, el voto en blanco sí es considerado como válido en el recuento electoral. Es contabilizado a la hora de establecer la barrera del 3%, porcentaje a partir del cual las formaciones políticas pueden empezar a conseguir escaños. Puede interpretarse: como negación a todos los partidos, indiferencia ante las opciones en una elección o por desconocimiento del sistema electoral.

Consecuencias: supone aceptar formar parte de un sistema injusto, basado en la desigualdad y que alimenta los beneficios de los privilegiados; donde la gran mayoría, nosotros, sigue quedando al margen de las decisiones políticas que toman “nuestros” representantes. No olvidemos que ejercen su poder como mejor les place. En realidad no votamos decisiones políticas sino que mantenemos y legitimamos este sistema.

Curso "Casa 10"

¿Sabes coser el bajo de un pantalón? ¿Y hacer una buena tortilla de patatas? ¿Sabes hacer una compra inteligente o qué calorías necesita hoy tu organismo y qué alimentos te ayudan a mantener el tipo?
Todo esto y mucho más en CASA 10, curso especialmente diseñado para chicas universitarias que quieran ser mujeres 10 el día de mañana

Estas maravillosas frases están en la página web de la Asociación Universitaria Alfaguara de Granada, contando con el patrocinio de la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de la ciudad. Más info, aquí

Al parecer, el Ayuntamiento de Granada, gobernado por el PP (no es demagogia, las cosas claras), ha decidido subvencionar la web de esta maravillosa asociacón vinculada al Opus Dei (según la noticia que se puede leer en El País

Además, la coñita es que encima este maravilloso curso se celebra el día de la Mujer Trabajadora. Espero que no me acusen de hacer campaña a favor del PSOE (dios me libre de hacerlo algún día, bastante doloroso fue votar hace 4 años), pero... ¿en el contrato de buenas costumbres del señor Rajoy vendrán cláusulas parecidas a estas? ¿Cambiamos el burka y los harenes por la tortilla de patatas y el zurcido de los pantalones del marido?

Señoras, señoritas, votad el domingo en consecuencia, pero luego no os quejéis de las repercusiones que vuestro voto tendrá en el futuro

PD Dejo el planning del curso, por si a alguien le da pereza o repelús leerlo:

  • Lunes 3 de Marzo: Cocina 10. Sesión teórica sobre nutrición y técnicas culinarias
  • Miercoles 5 de Marzo: Sesión práctica de cocina
  • Sábado 8 de Marzo: Sesión teórica del cuidado de la ropa
  • Lunes 10 de Marzo: Sesión práctica de planchado de ropa y costura básica
  • Miercoles 12 de Marzo: Sesión práctica de repostería

Muerte y destrucción

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Déjame que me vaya

Déjame que me vaya,
madre, a la guerra.
Déjame, blanca hermana,
novia morena.
Déjame.

Y después de dejarme
junto a las balas,
mándame a la trinchera
besos y cartas.
Mándame.